La guerra en la Franja de Gaza continúa dejando un enorme impacto sobre la población infantil. Según datos de UNICEF, al menos 21.700 niños han muerto y otros 45.000 resultaron heridos desde el comienzo del conflicto, en octubre de 2023, hasta el 30 de junio de 2026.
La cifra refleja la dimensión de una crisis humanitaria que ha afectado especialmente a niños y niñas. De acuerdo con la Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas, para junio de 2026 se habían registrado 20.179 menores fallecidos y 44.143 heridos como consecuencia del conflicto.
Entre los menores heridos, miles sufrieron lesiones que cambiaron sus vidas. UNICEF señala que más de 11.000 niños presentan heridas que podrían tener consecuencias permanentes, mientras que la Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de una cuarta parte de las lesiones que requieren rehabilitación corresponden a menores.
Una infancia marcada por las heridas y el desplazamiento
Los niños que han sobrevivido enfrentan condiciones extremadamente difíciles. La destrucción de viviendas, hospitales, escuelas y redes de agua y saneamiento ha provocado desplazamientos masivos y dificultades para acceder a servicios esenciales.
UNICEF estima que al menos 1,3 millones de personas continúan desplazadas en la Franja de Gaza, muchas de ellas después de haber tenido que abandonar sus hogares en reiteradas oportunidades. La organización también advierte sobre el impacto psicológico de la guerra y las crecientes necesidades de atención psicosocial entre los menores.
Alimentación y enfermedades, otra amenaza para los niños
La situación nutricional también continúa siendo una preocupación. Un estudio de UNICEF realizado entre mayo y junio de 2026 encontró que, aunque la desnutrición aguda entre los menores de cinco años en las zonas accesibles analizadas era relativamente baja, el 12,2% presentaba retraso del crecimiento y persistían problemas relacionados con la calidad de la alimentación y las enfermedades infantiles.
La organización advierte que la situación nutricional sigue siendo vulnerable y que cualquier interrupción importante en el ingreso de alimentos, medicamentos y ayuda humanitaria podría provocar un rápido deterioro.
A esto se suma la propagación de enfermedades en zonas donde las condiciones sanitarias son precarias. UNICEF ha reportado brotes de diarrea, hepatitis A, infecciones respiratorias y otros problemas asociados al deterioro de los servicios de salud, el hacinamiento y la falta de infraestructura adecuada.
Una generación atravesada por la guerra
Más allá de las cifras, miles de niños y niñas han perdido familiares, viviendas, escuelas y espacios seguros. Muchos necesitan atención médica y rehabilitación por heridas graves, mientras otros requieren asistencia psicológica y protección.
El conflicto iniciado en octubre de 2023 ha dejado una generación de niños palestinos marcada por la muerte, las lesiones, el desplazamiento y la interrupción de su educación.
Para UNICEF, la protección de los niños y el acceso sostenido a alimentos, agua, atención médica, educación y apoyo psicológico siguen siendo necesidades urgentes en Gaza.
Fuente: UNICEF, Naciones Unidas y Organización Mundial de la Salud.




